Channing Tatum, el stripper que todas quieren

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WEST HOLLYWOOD, California.– Channing Tatum está de buen humor. La piel ligeramente bronceada hace que la sonrisa, el cabello rubio y el brillo de los ojos resalten más. Entra al salón erguido, con paso ligero, saludando de beso a las chicas del equipo de prensa de los estudios Warner. Son casi las dos de la tarde de un sábado de sol californiano y Channing está listo para la primera entrevista del día: se sienta en un sillón de espaldas a un ventanal, toma una botella de agua, y espera la primera pregunta.

A sus 35 años, Channing Tatum parece estar en su mejor momento. Han pasado tres años desde que, a finales de 2012, la revista GQ lo nombrara “el hombre del año” y la revista People “el hombre vivo más sexy”. Y no es casualidad que ambos reconocimientos llegaran tras el estreno de Magic Mike, la película protagonizada por Tatum en la que da vida a Mike, un treintañero que de día trabaja reparando techos y de noche es la estrella de un grupo de strippers. La película tuvo tanto éxito –costó 7 millones de dólares y ha recaudado 170 millones– que este año el elenco regresa con una secuela a la que apellidaron “XXL”.

“Esta vez todo es más divertido; no es un documental, quisimos ser más entretenidos”, dice Channing con la voz profunda que lo caracteriza para explicar las diferencias entre la versión original de Magic Mike y la que ahora estrena, dirigida por Gregory Jacobs. “Creo que esta versión es la que todo el mundo esperaba que fuera la primera. La primera resultó más seria de lo que se contemplaba, más obscura. Ésta aborda más cosas de las que preocupan a todo el mundo, las cosas que importan; es más cálida, más cercana al corazón, y más entretenida. Sabíamos que no podíamos hacerla tan ‘cool’ que resultara inverosímil, pero ahora decidimos hacer cosas más ligeras”.

Channing, sentado en la orilla del sillón, con el torso echado hacia delante y los antebrazos sobre las rodillas –en las manos la botella de agua que no soltará durante toda la entrevista– está acompañado por Reid Carolin, quien ha sido productor y guionista de las dos versiones de Magic Mike. Delgado, de cabello castaño, ojos azules y un asomo de barba enmarcando una sonrisa tímida, Carolin intercambia bromas ligeras con Tatum mientras responde a las preguntas sobre el proceso creativo durante la planeación de la segunda versión.

“Él es el escritor, y todos fuimos aportando ideas”, explica Channing. “La verdad es que esta es la técnica: yo medito, empiezo a hablar, y le transmito todo; es mi ‘Chandructor’, y listo, ya está”, bromea, y ambos ríen. “No, ya en serio, todo el mundo da ideas y de pronto sale el pitch. En realidad no hay un proceso formal”.

“Cuando escribimos la primera versión el tema giraba en torno al rechazo a la idea de ser stripper”, agrega Reid. “La idea de ‘estoy siendo utilizado, quiero salir de este mundo’. Pero cuando vimos cómo se relaciona la gente con la película cuando la ve, empezamos a pensar en las cosas buenas sobre ese mundo que no pudimos mostrar en la primera película; así que esta versión se convirtió en una celebración. ¿Cuál es el valor, en la mejor forma, de un stripper? Tienen esa habilidad para que las mujeres se desinhiban, expresen su sexualidad, y lo hacen de una manera increíble. Ellos disfrutan ese rol”.

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Mike está en su taller parado frente a una máquina soldadora. Con la careta protectora puesta, toma una barra de metal con ambas manos, la coloca a la altura de la pelvis, y flexionando las rodillas la empuja ligeramente hacia la máquina. El contacto saca chispas. Mike se quita la careta y empieza a moverse al ritmo de la música: los hombros descubiertos, los brazos musculosos, las piernas elásticas, la cadera ágil. Gira sobre su eje, da dos vueltas, abraza una columna de madera y termina girando sobre una mesa. Magic Mike esá de regreso.

Durante la promoción de la primera Magic Mike, Channing Tatum confesó que la trama de la película estaba inspirada en una vivencia personal. Originario de Cullman, Alabama, y criado en los bayous del Río Mississippi, Channing tuvo como uno de sus primeros empleos la reparación de techos, que un poco más tarde combinaría con un empleo como stripper en un centro nocturno usando el pseudónimo de “Chan Crawford”. Su idea, aseguró entonces a algunos medios, era llevar esta experiencia a la pantalla.

“Es muy interesante porque cuando conoces a estos hombres te das cuenta de que todos dicen ‘voy a hacer esto por un tiempo y luego me dedicaré a otra cosa’, y pasan quince, o incluso veinte años, y ellos han hecho su vida en esto”, comenta.

Pero a diferencia de quienes hacen una carrera en el stripping, los personajes de Magic Mike XXL lo que desean es retirarse a tiempo y con éxito. La película reúne a Tatum con Matt Bomer, Joe Manganiello, Kevin Nash, Adam Rodríguez y Gabriel Iglesias. Mike, el personaje de Tatum, quien se retiró de la vida stripper cuando estaba en su mejor momento, encuentra al resto de su grupo, los Kings of Tampa, también listos para el retiro, pero quieren hacerlo a su manera: con una última presentación que resulte inolvidable, en una convención stripper en Myrltle Beach, Carolina del Sur. Y quieren que Mike vaya con ellos.

De esta manera, el grupo inicia un roadtrip haciendo escalas en las ciudades de Jacksonville y Savannah –incluido un centro nocturno liderado por la súper sexy y experimentada Rome, el personaje interpretado por Jada Pinkett Smith– visitando viejos amigos y acercándose al que será su grand finale.

“No hay realmente una historia, básicamente son unos tipos desnudándose”, dice Channing un poco en broma y un poco en serio. La parte seria es porque tras la primera película, las reacciones del público femenino fueron diferentes a lo que esperaban.

“Nos dijeron, llanamente, ‘menos charla y más stripping. No nos interesa la relación del chico con la chica, o cuál es su historia’, agrega, ahora sí completamente serio. Solo desnúdense más y listo, es lo que nos dijeron. Nosotros pensábamos: no puede ser que lo digan en serio, porque los actos de los strippers son muy cortos: un tipo sale, baila, se desnuda, ¿y qué crees que pasa después? Otro tipo sale, baila y se desnuda. En la vida real puedes aguantar eso cinco o seis veces y después se vuelve aburrido; lo único que puedes esperar es que el tipo que sigue sea un poco mejor, o un poco más de tu tipo, pero no puedes hacer eso en una película”.

¿Cómo lo resolvieron? Fue fácil: interpretaron lo que su audiencia quería e incluyeron más escenas ligeras, pero tratando de que la historia siguiera teniendo sentido; que conservara algún conflicto, aunque fuera menos explícito. Aún hay historias de amor y lecciones de amistad, y algunas escenas tienen un toque de Coyote Ugly, pero otras –Tatum bailando en su taller; Joe Manganiello en su papel de “Big Dick” Richie destapando una botella de agua mientras baila; los seis hombres con semidesnudos saliendo al escenario para su grand finale– son las que sin duda quedarán en la memoria de la audiencia.

“Las mujeres que nos dieron su opinión no quieren saber qué hay detrás de la historia, pero quieren seguir sintiendo que es una historia del mundo real. Eso es lo que intentamos hacer”, dice Channing sonriendo satisfecho.

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Si las fans de Channing Tatum han corrido a las salas de cine para presenciar el estreno de Magic Mike XXL, las de Matt Bomer, coestrella de la película, no se quedan atrás. Bomer, originario de Missouri y quien este octubre cumplirá 38 años –cabello castaño, ojos azules coronados por unas espesas cejas, mentón anguloso y barba partida– interpreta a Ken, uno de los Kings of Tampa que deciden hacer un viaje para la que será su última presentación.

“Esta película fue divertidísima, es una roadtrip movie con elementos un poco más profundos”, relata Bomer en entrevista telefónica, eligiendo cada palabra para decir exactamente lo que quiere decir. “De la primera película retomamos la dinámica en la dirección de Channing, que es muy divertida, y también la conciencia de que tenía que prepararme, prepararme, prepararme, ensayar los números de baile, entrenar, analizar cómo es que los strippers hacen lo que hacen, tener la mente enfocada en la película. Cuando llega el momento y tienes que filmar con 200 personas más en el set, quieres estar lo más preparado posible”.

Bomer no es el único. Las historias que han corrido en torno al entrenamiento del elenco de las dos versiones de Magic Mike van, desde Joe Manganiello y Channing Tatum levantando pesas en el estacionamiento durante los recesos entre tomas, hasta Tatum contratando strippers reales y pidiéndoles que actuaran para él –con lapdance y todo– para captar hasta el último detalle. Bomer ríe genuinamente cuando se le pregunta si esto refleja algún tipo de competencia entre el elenco.

“Mira, yo automáticamente pierdo cuando me ponen en el escenario con los demás; a veces los veo y lo único que quiero es saltar por la ventana, sólo quiero presentar mi número y ya”, dice riendo de buena gana. “Creo que lo que es súper es que todos somos competitivos, pero como equipo; no es algo del tipo ‘el número de éste está mejor que este otro’; nos apoyamos unos a otros. En este medio, la gente busca apoyo de sus hermanos cuando está en el escenario”.

Y aunque evidentemente el mayor activo de los personajes de Magic Mike es su físico, Bomer asegura que cuando está en el escenario, el pánico escénico aún lo golpea.

“Todos tenemos inseguridades, para mí a veces es aterrador estar ahí arriba”, comenta enfático. “A menos que se trate de un narcisista o un sociópata, no conozco a nadie que se vea en el espejo y diga ‘soy la perfección consumada’. Todos tenemos una pequeña neurosis acerca de nosotros mismos que es lo que nos hace humanos; es divertido, porque eso ayuda a crear una experiencia en común con tu audiencia. Eso todos lo entendemos y por eso nos apoyamos lo mejor que podemos”.

Bomer coincide con Tatum y con sus compañeros de elenco en que las dos versiones de Magic Mike, aunque tienen como eje central a los strippers, tienen como objetivo principal a las mujeres que acuden a ver a estos strippers.

“Cuando estos números son exitosos, no lo son por una experiencia de ‘mírame, mírame’; es porque logras comunicarte con ellas, pones una sonrisa en su rostro, haces que estén contentas por un par de minutos y medio”, asegura. “La satisfacción en esto es la interacción con ellas. No se trata de un tipo desnudándose, sino de una celebración de ellas, de darles algo que disfruten”.

Y al igual que su coestrella, el actor considera que cada vez más, las mujeres debe sentir que tienen el poder, “que pueden ser capaces de cosificar a los hombres; si ellas quieren verlos en ciertas situaciones, deben tener la capacidad de hacerlo. Debemos romper ese estigma social que la gente tiene sobre la cosificación tanto de hombres como de mujeres”.

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Las entrevistas organizadas por los estudios de cine en Los Ángeles suelen ser insuficientes: diez minutos con un actor sólo permiten tres, a veces cuatro preguntas. Pero cuando ese actor es Channing Tatum, el tiempo se reduce aún más. Se divierte mientras conversa y argumenta con inteligencia y agudeza mental. Mientras más habla del proyecto, más se emociona; una idea lo lleva a otra, a otra, y han pasado cinco minutos y él sigue respondiendo la primera pregunta. Lo hace con pasión, y también con un vocabulario amplio. Usa frases como “subcultura compleja” o “miríada de experiencias” para hablar del mundo stripper. Un mundo stripper que describe como una reivindicación para sus protagonistas y para su audiencia.

No es fácil lograr esto. Cuando Magic Mike XXL estaba terminada y los actores iniciaban la etapa de promoción, aún estaban en el aire el revuelo causado por la cinta Fifty shades of Gray y las críticas apuntando a la cosificación de las mujeres al presentarlas como objeto sexual. Sin embargo una película que hace lo mismo con los hombres, aparentemente no provoca la misma reacción.

“¡No, es al revés!”, dice Channing con energía. “¡Cosifiquemos al hombre por una vez en la vida! Nosotros nos sentimos contentos de ser una de las primeras películas que vuelven un objeto a los hombres como lo han sido las mujeres por años”, agrega poniéndose serio. “Para mí, hay un punto a considerar en esta historia, que es que a los hombres siempre se les ha dicho qué es lo que las mujeres consideran sexy: un bombero, por ejemplo; si tu crees que un bombero es sexy, te voy a dar eso, o un cowboy, o un policía. ¿Quién dijo que eso es lo sexy? Así que nosotros empezamos a preguntar, ‘¿tú qué crees que es sexy?’. Cuando una mujer te lo dice, si es que te lo dice, trata de darle eso”.

Y si las mujeres respondieron que lo sexy son hombres bailando en jeans, con el torso desnudo, con movimientos sensuales de cadera, lanzando miradas directas y sonrisas de complicidad, el equipo de Magic Mike hizo un buen trabajo.//

 

*Publicada en Revista Domingo, de El Universal.