Vergüenza

El jueves pasado el Senado mexicano ratificó a Arturo Chávez Chávez, ex procurador de justicia del estado de Chihuahua y quien fue nominado por el presidente Felipe Calderón para ser procurador General de la República, el más alto cargo en la procuración de justicia del país, tras la renuncia de Manuel Medina Mora.

Tan pronto se supo la noticia del nombramiento, diversas organizaciones y grupos activistas protestaron airadamente ante lo que se interpretó como una de las decisiones más torpes de la administración actual. Durante su gestión en Chihuahua, Chávez Chávez, quien era el encargado de investigar, esclarecer y castigar a los culpables en el caso de las desapariciones y feminicidios en ese estado, acuñó la frase “las violan y las matan por prostitutas” como explicación a estos delitos.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos tiene un expediente abierto sobre Chávez (con el número 44/98) y emitió una recomendación para que se le castigue por la fabricación de culpables y la negativa a investigar. Existen decenas de denuncias formales en las cuales se le señala como el responsable de desapariciones forzadas, y es del dominio público que siendo procurador, Chávez Chávez era un “facilitador” para integrantes del cártel del Golfo.

Estos antecedentes, que generaron cuestionamientos a Felipe Calderón no sólo en México sino también en el extranjero, tanto en voz de organizaciones de defensa de los derechos humanos como a través de los artículos editoriales de algunos diarios, debieron ser suficientes para que el gobierno federal retirara su nominación. Pero si todo esto no bastaba y la necedad y los lazos políticos habían podido más, hubo un evento que tendría que haber dado la vuelta a la moneda: la comparecencia del ex funcionario en el Senado un martes antes de su ratificación, y las inadmisibles respuestas que éste dio a los legisladores que lo cuestionaron.

Durante el careo con los legisladores quedaron en evidencia las carencias que Chávez tiene para desempeñar las funciones de las cuales ahora es responsable; pero por encima de eso, quedó claro que no hay ignorancia suficiente para vetar a un funcionario público cuando los amarres políticos se han realizado con parsimonia y buen cálculo.

Aquí, dos fragmentos de la comparecencia, tras la cual, el voto mayoritario del PAN y el PRI le entregó la procuraduría a Chávez en charola de plata. Juzgue usted.

* Publicado en Mundo Abierto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s