Usted se prepara para una tarde tranquila. Sus hijos están en casa, usando la computadora para navegar en Internet. Uno de ellos, incluso, lo hace desde su teléfono celular. Allá afuera queda el peligro de las pandillas y la violencia callejera; aquí están seguros. ¿O no?
Cada día son más los niños y jóvenes que pasan varias horas al día conectados a Internet. En Estados Unidos los chicos entre los 8 y los 18 años de edad dedican hasta ocho horas al día al uso de medios de comunicación con fines de entretenimiento, y al menos una de estas horas transcurre en la computadora. Tres de cada cuatro estudiantes entre séptimo y doceavo grado cuentan con una página en alguna red social.

Pero en la medida en que las horas frente al monitor aumentan, e incluso cuentan con Internet en los teléfonos celulares, los riesgos a los que los chicos se exponen se vuelven mayores; y en ocasiones cuando los padres se percatan ya es demasiado tarde.Tal es el caso de Gloria*, cuya hija Karen, entonces de 13 años, fue contactada por un hombre de casi 40 a través de Internet, entablando una relación sin que la madre se percatara. Una noche se dio cuenta de que su hija, en vez de dormir, estaba enviando mensajes por el teléfono. “Se lo quité y vi el mensaje, decía ‘te amo’”, recuerda.
Gloria sospechó que algo andaba mal y revisó el recibo telefónico. Descubrió el número desde el cual contactaban a su hija y vio que el contacto era frecuente y a cualquier hora. Indagando, descubrió cómo había iniciado: Karen ingresó a un foro de Internet para chicos sobre la actriz Emma Watson, protagonista de las películas de Harry Potter.Ahí, el hombre contactó a la niña diciéndole que él tenía 21 años. Al poco tiempo de conversar logró que ella le diera su número celular y la convenció para que empezara a mandarle fotos de sí misma, algunas en actitudes sensuales.
De acuerdo con María Álvarez, portavoz de la organización Common Sense Media, estas situaciones sólo se pueden evitar con la cercanía de los padres. Estadísticas de esta organización indican que 34% de los chicos que usan Internet han recibido algún tipo de intimidación o contacto ilícito; 40% de los casos se registraron a través del chat o la mensajería instantánea.
“Lo más importante es no dejarles usar Internet solos; eso equivale a dejarlos en medio de la selva sin ayuda”, comenta Álvarez. “El uso de esta herramienta puede representar un apoyo para el avance en la educación de los niños y de la comunidad, pero también implica riesgos, y si no nos involucramos los niños están desprotegidos”.
Álvarez enfatiza la necesidad de estar cerca sin prohibir, estimulando un uso balanceado de la herramienta con los padres siempre atentos a lo que los hijos ven. Esa es la lección que aprendió Gloria.
Tras descubrir el contacto de Karen con este hombre, los padres le retiraron el teléfono celular y elevaron la vigilancia. Sin embargo, un año después, el hombre volvió a buscar a la niña por chat.
Gloria empezó a grabar la actividad de su hija en la computadora gracias a un programa que compró en una tienda de enseres de oficina. “Así me enteré de que este hombre le hablaba de sexo oral, le pedía fotos explícitas y para saber cómo era su cuarto. Me di cuenta que además del riesgo para ella, había un riesgo para la seguridad de la familia: el hombre sabe cómo es nuestra casa y por dónde puede entrar a su habitación”, explica.
Gloria reunió evidencia suficiente y presentó una denuncia ante las autoridades. La policía no pudo tomar ninguna acción inmediatamente debido a que el sujeto nunca buscó el contacto físico con la chica, pero la madre dejó toda la evidencia con la que contaba y la investigación está en curso.
Hoy Gloria hace un llamado para que los padres estén alerta. “Es muy difícil, controlarlo; el problema es que los padres no saben de tecnología, a veces no saben inglés y los hijos lo envuelven a uno”, comenta. “Algunos consejos que puedo dar son que no dejen que los hijos usen las computadoras solos y que limiten el tiempo de uso. Hablar con ellos, explicarles los riesgos y estar atentos”.
SIDEBAR: Alerta. Algunos consejos sobre el uso del chat.
• Vigile la actividad de sus hijos. Está comprobado que cuando los jóvenes usan la computadora para hacer tareas utilizan 7% de ese tiempo para enviar mensajes en plataformas de chat. Mantenga abierta la puerta de la habitación donde está la computadora o instálela en un lugar donde esté visible todo el tiempo.
• Asegúrese de que sus hijos sepan las reglas básicas de seguridad: nunca divulgar sus nombres verdaderos en Internet, no dar números de teléfono, dirección o nombre de la escuela a nadie por este medio, y sólo chatear o intercambiar mensajes con sus amigos de la vida real; los amigos de los amigos pueden terminar siendo depredadores sexuales.
• Existen programas de monitoreo que permiten a los padres capturar mensajes instantáneos sin que sus hijos se enteren. El más popular es Net Nanny, pero hay muchos otros.
• Se puede encontrar más información en español y buscar listas de expertos en http://www.commonsensemedia.org/ y en http://www.teenangels.org/
*Los nombres de la entrevistada y su hija han sido cambiados a petición expresa.
**Publicado en La Opinión.